EL CEREBRO
ADICTO
INTRODUCIÓN
El presente trabajo, referente
al tema de investigación, desarrolla los puntos de partida que han sido tomados
para concluir que las adicciones provienen no sólo de la toma de decisión, al
querer o aborrecer cierto tipo de sustancias nocivas para la salud, aun
sabiendo el efecto dañino que provoca, sino, depende desde el ambiente: círculo
de amistades, circunstancias físicas y familiares; genética: ser propensos al
desarrollar adquisición a drogas; la dependencia física: en donde importa igual
lo adictiva que sea la droga, su disponibilidad y lo aceptable que la considere
la sociedad; la adolescencia: surge la etapa de desarrollo del cerebro,
provocando vulnerabilidad; los problemas mentales: flaqueza a causa de
enfermedades psiquiátricas. Todo ello para reconocer a las adicciones como
enfermedades crónicas, ya que, cuando la ciencia comenzó a estudiar la conducta
adictiva en la década de 1930 se pensaba que las personas adictas a las drogas
y al alcohol tenían una moralidad deficiente y carecían de fuerza de voluntad.
DESARROLLO
A raíz de las investigaciones
se ha ido modificando el significado de una adicción y la imagen del adicto. Siendo
una enfermedad que afecta al cerebro, constituida por conjuntos de síntomas característicos,
el origen de la adicción es multifactorial involucrándose factores biológicos, genéticos,
psicológicos, y sociales. Los estudios demuestran que existen cambios
neuroquimicos involucrados en las personas con desordenes adictivos y que además
existe predisposición biogenética a desarrollar esta enfermedad. “Esto nos
llevó a entender por qué los pacientes, aunque quisieran, no podían dejar estas
sustancias por si solos, sino que realmente necesitaban tratamiento”. Señala (década
actual) la doctora María Elena Medina Mora Icaza, directora del Instituto
Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz” (INPRF). Considerada como
enfermedad crónica, el cerebro comienza a adaptarse y comienzan los primeros
signos de dependencia, uno de ellos es: el adicto cree poder controlar la
sensación que se libera tras el consumo, todas las drogas interfieren con la
actividad de un neurotransmisor llamado dopamina, que desempeña un papel
fundamental en las sensaciones de placer.
El cerebro, por medio de la
sinapsis, pierde la capacidad de sentir placer por las recompensas naturales,
pues se acostumbra rápidamente a las dosis masivas, de dopamina que se producen
al consumir una droga, y lo hace reduciendo su producción natural, o bien
disminuyendo la cantidad de receptores que captan la señal de este
neurotransmisor. Por ello, cuando falta la sustancia dañina, el cerebro ya no
cuenta con dopamina suficiente la persona deja de disfrutar cosas que, por
naturaleza, goza. Si el cerebro comienza a adaptarse a altos niveles de dopamina,
el individuo tiene que usar más y más droga para obtener el mismo efecto y así
desarrolla tolerancia a las sustancias dañinas. Cuando el individuo llega a
esta etapa, aparecen síntomas como mareos, náuseas, debilidad, etc. la falta de
droga provoca el síndrome de abstinencia y en la mayoría de los casos, por
desesperación y depresión los puede llevar a la muerte. Los factores genéticos intervienen
en el desarrollo de una adicción, sin embargo, si se evita o carece de las circunstancias
que propicien la enfermedad, es improbable que se genere la dependencia de
sustancias nocivas o bien, una acción que sea adicta. Así mismo para que se
genere una adicción, depende de la disponibilidad, importa la droga y lo
aceptable que lo considere la sociedad. Por otro lado, la adolescencia es la
etapa en la que las conexiones continúan desarrollándose, por lo tanto, cuando
se expone a un adolescente a consumir drogas es más probable que abusen de las
sustancias. Tras investigaciones, el 60% de las personas con problemas de abuso
de sustancias tienen también una enfermedad psiquiátrica, lo cual hace un comentario
respectivo para el cuidado y prevención. Todas las enfermedades adictivas
generan graves consecuencias dentro del ámbito personal, familiar, social y
cultural, por ello la importancia de saber tratar esta terrible enfermedad que
año con año aumenta, en definitiva, se requiere de una terapia multidimensional
que procure entrenar nuevamente un cerebro que aprendió algo totalmente anormal.
CONCLUSION
Las drogas son sustancias químicas
que se infiltran en el sistema de comunicación del cerebro, interrumpiendo el envío,
la recepción y el procesamiento normal de información entre las células nerviosas,
el objeto de la adicción puede variar, pero la respuesta conductual es similar,
provocan la misma reacción y aunque la causa puede variar, este descubrimiento
ha alterado la forma de considerar, prevenir y remediar adicciones. Aunque existen
factores de riesgo, el principal factor de protección debe tener más peso e
importancia dentro de la sociedad, la vulnerabilidad se hace presente
dependiendo del entorno de cada individuo. A partir de todas las
investigaciones efectuadas por el Instituto Nacional de Psiquiatría y el
Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, en Estados Unidos y el
conocimiento en cuanto a causas que derivan a una adicción, aunque hace algún tiempo
se consideraba un problema moral y de falta de voluntad, hoy se reconoce como
una enfermedad grave y se sabe cómo tratarla.
REFLEXIÓN
Al igual que otras enfermedades, la adicción
se puede controlar por medio de tratamiento médico y psicológico a tiempo, con
el objeto de mejorar la calidad de vida, es preciso mencionar que, gracias al
conocimiento abundante sobre el tema de las adicciones, se pueden efectuar
acciones más oportunas. Vivenciando temas como este y con información
cimentada, no sólo ayuda a evitar prejuzgar, sino, brindar a
nuestro semejante las pautas necesarias para que tenga las mismas oportunidades,
si bien es bueno recalcar que, a pesar de atribuírsele como una enfermedad,
sino se tiene la voluntad, y clara determinación, por más que se quiera ayudar
al adicto, se quedará sólo como una enseñanza para nuestros días.
El cerebro adicto, me fue interesante, ya que
en nuestros días se han vivenciado con más frecuencia, en épocas anteriores, solía
ser extraño entre la sociedad, ahora, es predecible efectuar determinación con
amplio conocimiento para poder ayudar al semejante, o bien, apoyar para que
deje de ser parte de la incultura.

